El estudio evaluó la preservación a corto plazo (hasta 24 días) de espermatóforos de camarón blanco del Pacífico (Penaeus vannamei) a bajas temperaturas (10 °C y 24 °C) usando aceite mineral. Se midió la viabilidad espermática cada dos días mediante la fertilidad, tasa de eclosión y malformaciones en nauplios tras inseminación artificial, comparándola con inseminación natural. Los resultados mostraron una disminución gradual en todos los parámetros, pero la técnica fue efectiva para almacenamiento corto, manteniendo buena eclosión hasta 18 días a 10 °C (>50%) y 8 días a 24 °C (>40%). Esta metodología se ha aplicado exitosamente durante siete años para facilitar cruces controlados y reducir riesgos de contaminación por patógenos.